domingo, 7 de septiembre de 2008

Hasta los gatos saben que hay que medir las cosas

Un hermano mío vive en un pequeño pueblo de tan sólo una docena de habitantes. Tiene una huerta, además de dos perros, tres gatos y diez gallinas. Cultiva para consumo propio distintas verduras, dependiendo de la temporada. Me he estado fijando cómo lo hace. Tiene un cuaderno en el que anota con detalle qué va haciendo con cada zona de la huerta. Anota cuándo le da la vuelta a la tierra, el abono, la siembra, los riegos, la limpieza de hierbas, etc. Hoy he estado comiendo en su casa y, en un momento determinado, ha dicho "no puedo pasar de mañana sin sembrar los ajos".Cuando proyectas algo, la medida es muy importante. Pero lo es también anotar con cuidado las distintas partes del proceso, los distintos componentes, las etapas y, sobre todo, las fechas límite. Hacerlo aumenta la capacidad de control sobre los resultados. Por ejemplo, imagina que quieres construir un nuevo jardín. Si escribes una lista de las cosas que hay que hacer, podrás ir marcando aquellas tareas que ya has acabado y prestar más atención a las que te faltan. ¿Cómo puedes conseguir más control? Poniendo plazos a cada tarea que deseas hacer. Incluso si lo dejas para el último minuto (como suelo hacer yo) seguirás teniendo control sobre el proceso. Un plazo, una fecha límite, es una forma específica de medir, que aumentará el control sobre tu lista de cosas pendientes. ¿Cómo puedes tener todavía más control? Estableciendo no sólo una fecha límite, sino también una fecha de comienzo. Una fecha de comienzo es el primer paso antes de llegar al último paso, la fecha límite. Comenzar suele ser lo más difícil de hacer, por eso establecer una fecha de comienzo es una manera fácil de tener más control sobre todo el proceso.Cuantos más mecanismos establezcas para medir, más podrás controlar lo que ocurre. La semana pasada te hablaba de cómo trabaja Jordi, un experto en marketing en Internet. Me vas a permitir que hoy siga hablándote de cómo lo hace. Además de ser un experto en marketing en Internet, Jordi es un extraordinario programador informático. Para él, lo más importante es tener el control sobre lo que sucede en una página web y poder medir cualquier cosa que ocurra. Él sabe que cualquier contacto con un visitante, es una oportunidad de venta. Es evidente que un cliente sólo puede comprar cuando se le da la oportunidad genuina de poder comprar. Entonces, lo que Jordi hace es aislar los movimientos que el cliente hace por la página y, para ello, crea programas que le permiten saber hasta dónde lee, en qué párrafos se detiene más, en qué parte de la página abandona y se va a otro sitio.Jordi mide los movimientos que el visitante va haciendo por las páginas y comprueba los resultados que se producen cuando modifica cosas en esas páginas. Por ejemplo, puede comprobar que un 60% de las visitas no siguen leyendo después de haber llegado hasta una determinada frase. Entonces, Jordi busca una frase mejor y vuelve a medir el resultado. O cambia el diseño, o los colores, o algún aspecto, hasta que elimina el obstáculo que hacía que los potenciales clientes se fueran a otro sitio. Comprueba de forma muy creativa lo que realmente sucede en una página. Jordi sabe que quien tiene información, tiene el poder. Y el poder está en la medida y en el control. ¿Y cómo se llama la medida de control que utiliza Jordi? Él la llama "aguanchifú". Para él (y sólo para él), un "aguanchifú" es la relación entre el porcentaje de trozos de cada página que visitan los clientes y el número de clientes que acaban comprando. Sabe que cuanto más abajo lean una página, más posibilidades hay que compren finalmente el producto.También controla todo el proceso de cada cliente potencial. Hace un seguimiento de todos los movimientos, desde el link en otra página a través de la que ha llegado, hasta cuántas veces entra en la página. Sabe que, por ejemplo, un porcentaje elevado de clientes necesita entrar en la página 10 veces en quince días hasta que se decide a comprar. Entonces, Jordi analiza cómo puede hacer para acortar ese proceso. Jordi guarda datos numéricos de todo lo que sucede en una página. Sólo así puede sacar conclusiones.Jordi sabe algo esencial: cuando puedes medir algo con números, tienes mucho poder sobre lo que estás haciendo, mientras que si no lo puedes hacer, tu control sobre lo que ocurre es muy pobre. La vida sería mucho más difícil sin la medida. Sin control y medida la ciencia no habría avanzado (también tendría su parte positiva, ya que no cumpliríamos años y Hacienda no nos podría sablear) ¿Tienes una idea inteligente que quieres poner en marcha? Bien. Contesta, por favor, a estas diez preguntas: 1. ¿Cómo vas a medir tu idea inteligente? 2. ¿Quién te va a ayudar? 3. ¿Cómo vas a cuantificar los resultados? 4. ¿Cómo vas a saber que funciona? 5. ¿Podrás conseguir dos veces los mismos resultados? 6. ¿Quién puede validar que la medida es correcta?7. ¿Qué unidades de medida vas a usar? 8. ¿Puedes crear las tuyas propias? ¿Qué nombre les vas a poner a esas medidas? 9. ¿Lo has hablado ya con algún experto que te pueda asesorar?10. ¿Todo el proceso depende de ti, o necesitas la ayuda de otras personas?¿Te imaginas un gato que no fuera capaz de medir las distancias?Estamos hablando de medir cosas. ¿Crees que se pueden medir también los sentimientos? ¿Cómo haces para saber cuánto te quiere alguien?.

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